Iniciamos el estudio de una de las tres funciones básicas de los seres vivos: la reproducción. Podíamos poner el foco en muchos aspectos diferentes pero se me ocurre que hagáis una pequeña reflexión sobre el éxito que tienen las diferentes especies con estrategias tan dispares como la de una mosca que pone los huevos en un pedazo de carne de cadáver y la de unos flamencos que incluso hacen guarderías para cuidar a sus crías cuando los padres van a alimentarse a cientos de kilómetros ¿son las moscas muy malas madres? o por el contrario ¿es que los flamencos sienten un "amor especial" por sus hijos? ¿y que hay de nosotros? ¿cuál es nuestra estrategia?
Son diferentes sistemas para que perdure la especie, la mosca pone no cuida a sus hijos porque pone muchos huevos, por lo cual, no van a sobrevivir todas sus crías, pero por estadísticas, como mínimo una sobrevivirá, así que no es necesario que se encargue de ellas.Por otro lado tenemos a los flamencos, que ponen un único huevo pero cuidan a la cría muchísimo hasta que esta es capaz de valerse por si sola, por lo que es muy poco probable que la cría fallezca bajo el cuidado de sus padres, consiguiendo así otra nueva generación de flamencos que provocaran la prosperidad de la especie.
ResponderEliminarNosotros somos más como el flamenco, tenemos pocas crías pero las cuidamos hasta que se puedan valer por si solas. Antiguamente, al no estar tan avanzada la medicina y al haber más enfermedades intratables, instintivamente, se tenía más hijos pues era más probable que no todos llegaran a ser adultos y reproducirse, pero ahora lo normal es tener 1 ó 2 hijos, pues normalmente llegan todos a adultos.